Saúl Marín habla sobre Huella Hídrica en la revista Minería y Energía

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La empresa Duke Energy es actualmente la primera y única empresa del sector eléctrico peruano que ha emprendido un proyecto de medición de huella hídrica. En el marco de la ISO 14046, la empresa realizó la evaluación de huella hídrica para el 2014 en la Central Térmica Aguaytía, uno de los activos del grupo energético en Perú.

Este proyecto tiene mucha relevancia porque permite gestionar de manera responsable y eficiente el valioso recurso hídrico. Posteriormente, el proyecto fue adoptado por la corporación a nivel de duke EnergyInternacional (América Latina), posibilitando la medidicón de la huella hídrica en el Ecuador, Brasil, Argentina y próximamente se llevará a cabo en Guatemala.

“Esto muestra lo importante que es para nosotros como organización esta práctica en pos de la búsqueda del uso eficiente y responsable del agua”, resalta Saúl Marín Bedoya, Jefe de Responsabilidad Social y Asuntos Públicos de Duke Energy en Perú.

La huella hídrica ISO 14046 mide el consumo directo del agua (usada para la producción y servicios) más el consumo indirecto del agua (contenida en los insumos de la cadena productiva: energía, combustibles, materia prima y otros). De esa manera, evalúa los impactos en el recurso agua, en el salud humana y en los ecosistemas.

En el 2014, los resultados de dicha evaluación mostraron que en la C.T. Aguaytía se consume 0.17 litros de agua para producir 1 Kwh. A partir de ese conocimiento, la empresa se planteó una serie de medidas orientadas a reducir o compensar la huella hídrica.

“Cada año dentro de nuestras políticas de responsabilidad social venimos desarrollando diferentes iniciativas en las comunidades dentro de nuestro ámbito de influencia y este año no ha sido sido excepción”, comenta Saúl Marín.

PSICICULTURAS FAMILIARES

Alineado a la medición de la huella hídrica en la central términa, este año se ha implementado el proyecto de piscigranjas con un nuevo grupo de beneficiarios, con la finalidad de aprovechar el agua de las lluvias para la crianza de peces amazónicos. Se trabaja con especies naivas: paco, gamitana y paiche, en 70 estanques o piscigranjas familiares.

La producción alcanza las 120 toneladas de carne lo que tiene un impacto muy positivo en la nutrición de la región. Se estima que una 27 familias se dedican a este negocio.

Esta actividad se desarrolla desde hace cuatro años en las comunidades del entorno de Aguaytía, pero desde hace dos años complementa las acciones que se vienen realizando para reducir la huella hídrica en la central térmica.

CULTIVO DE CACAO DE AROMA

El proyecto de responsabilidad social Cultivo de Cacao de Aroma se inicia en el mes de julio del 2008 y se basa en la capacitación técnica a los pobladores para que produzcan cacao utilizando el agua de lluvia en la época de avenida.

El proyecto se ha venido desarrollando en diferentes comunidades del área de influencia de Aguaytía, habiéndose beneficiado 90 agricultores con el proyecto. Se estima que de las 130 hectáreas cultivadas, 93 hectáreas están en producción. No se emplean fertilizantes químicos y se aplicó el riego tecnificado para un mejor uso del agua. Desde el año pasado se ha incorporado a otras comunidades del área de influencia de Aguaytía.

Saúl Marín destaca que desde que han emprendido la evaluación de la huella hídrica vienen obteniendo resultados positivos. Así, forman parte del conjunto de organizaciones “Hídricamente repsonsables” y han participado en la elaboración de la “Guía de buenas prácticas para el uso eficiente de agua” desarrollada por Suiz Agua Andina Perú y considera que al ser la primera empresa energética en el país en llevarlo a cabo, ahora están mucho más comprometidos.

Fuente: Revista Minería y Energía (N° 34)

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